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Tiempo libre y vida social:
¿Cómo es la comunicación en estas edades?

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adolescente“Cuando Ana era más pequeña, al principio, nos dijeron cómo teníamos que comunicarnos con ella. Aunque al principio todo era nuevo para nosotras nos acostumbramos y poco a poco lo fuimos logrando. Ahora que ya no es tan pequeña y que se suponía que iba a ser todo más fácil parece que no sabemos cómo hacerlo. Ahora el problema es cómo comunicarnos sobre los temas que creemos que son importantes a estas edades: drogas, sexo, normas, etc. Además, tiene una actitud tremenda, ¡no se puede hablar con ella!.

Ya sabéis que la comunicación es muy importante, en el caso de tener hijas o hijos sordos y también cuando son oyentes. En la adolescencia sigue siendo igual de importante. Las conversaciones empezarán a cambiar poco a poco, no solo por los temas que le empiecen a interesar sino también, a veces, porque parece que la actitud de vuestro hijo o hija cambia: puede que sea más respondón, o más retraído, que lo sintáis más distante, etc.

Comunicarnos con nuestro adolescente sordo

Para simplificar, podríamos decir que la comunicación consta de tres grandes cuestiones: el código, que estaríamos hablando de la lengua de signos y la lengua oral; el contenido, que se refiere a los temas de conversación propios de estas edades; y la forma en la que se expresa ese contenido, si se hace de una forma más agresiva, más impositiva, más conciliadora, etc. En este último punto podríamos incluir también el estado de ánimo del momento.

Puedes encontrar más información sobre las relación con vuestro hijo o hija en estas edades en No me hago con mi adolescente. Mi hijo adolescente > Una etapa especial > No me hago con mi adolescente

Mamás y papás
¡Lo estáis haciendo muy bien! Ya habéis construido una buena comunicación con vuestra hija o hijo sordo, ahora solo tenéis que adaptaros un poco a esta nueva situación, ya veréis como también aprendéis de ello.

¿Cómo hablo con él sobre las drogas?

Sí, hay temas que dan más miedo que otros: las drogas, las relaciones sexuales, etc. pero para hablar de ellos hay que hacer lo mismo que con otros, confiar en vuestro hijo o hija, que sepa que su familia está a su lado siempre, escucharles y que os escuche. Puede que haya situaciones que no se puedan evitar o dejar pasar. No hace falta que os convirtáis en policías ni que, por el contrario, no hagáis nada: podéis informaros sobre lo que no sepáis, familiarizaros con el argot que se utiliza habitualmente, intentar conocer a sus amistades, darles confianza para que os cuente lo que le preocupa, no dramatizar, etc.

Dice que no le entiendo

Son muchos los sentimientos y pensamientos que aparecen por las cabezas de vuestras hijas e hijos sordos y que necesitan expresar; entender todo eso a veces es difícil ya que suele haber mucha carga emocional. Tened paciencia, buscad otros momentos más tranquilos en los que realmente podáis entenderos los dos. Aunque estéis acostumbrados a comunicaros respetando esas sencillas pautas visuales (esperar a que os esté mirando, vocalizar, usar lengua de signos, etc.), se necesita cierta tranquilidad y ganas de escuchar por ambas partes. ¡Podéis hacerlo!.

Me miente...

Para vuestras hijas e hijos sordos sois su mayor apoyo pero es posible que ahora, de alguna manera, os vean también como “jefes”, teman las consecuencias de algo que han hecho y crean que es mejor no contároslo. Además, recordad cuando fuisteis adolescentes… ¿Les contabais todo a vuestra familia?. Ellos y ellas también necesitan cierta privacidad y a veces prefieren contárselo a su amigo o amiga de confianza. En estos momentos es necesario que confiéis en que van a solventar las situaciones que se encuentren pero sabrán que cuando sea algo grave podrán contárselo a papá o a mamá porque saben que les van a escuchar y a comprender y que les ayudarán a encontrar la solución.

Parece que solo tiene "derechos" y no "obligaciones"

Muchas veces da la sensación de que los adolescentes empiezan a darse cuenta de que ya no son tan niños y que quieren hacer otras cosas de las que hacía antes, saber más, se plantean otras dudas, etc. Sienten que piensan y sienten otro tipo de cosas pero todavía no tienen tan asumido que también es necesario cumplir algunos deberes: hacerse mayor es también asumir algunas obligaciones. Es parte de su proceso en el que están a medio camino entre la niñez y la vida adulta.

¿Dónde aprender los signos que no sé decir?

Como ya os hemos apuntado anteriormente puede que necesitéis aprender nuevos signos que antes no os hacían falta. Aunque ya tenéis en la familia una forma de comunicaros y con la que os habéis estado entendiendo hasta ahora muy bien no está de más que aprendáis esos nuevos signos y expresiones en esta lengua para que la comunicación sea todavía mejor. Hay muchas formas de hacerlo: preguntándoselo a vuestra hija o hijo sordo, al profesor o profesora de lengua de signos con el que aprendisteis (o seguís aprendiendo), buscar algún diccionario en lengua de signos, algún sitio en Internet, etc.
Recordad que en nuestra sección Materiales encontraréis una propuesta de publicaciones y sitios de internet que os pueden interesar a la hora de comunicaros con vuestra hija o hijo sordo. Materiales > Comunicación

Ya lo tenemos más claro
Comunicarnos con nuestra hija o hijo sordo no tiene por qué ser tan diferente a lo que ya hemos hecho hasta ahora. Tenemos que adaptarnos un poco a los temas que van apareciendo, tratar de comprenderle y escucharle y ser conscientes de que ya se está haciendo mayor.
Otra etapa en la que aprender más cosas sobre nuestro hijo o hija y sobre nosotros mismos.

¿No te ha quedado claro?
No olvides que puedes consultarnos en el apartado Pregúntanos. Además en la colección de DVD Mi hijo sordo podrás ver aspectos relacionados con jóvenes sordos en estas edades.

Ver Materiales.
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